Una forma más de proteger a tus pequeños contra la Tos ferina. Estrategia de "capullo".




La tos ferina es una enfermedad infecciosa aguda altamente contagiosa de las vías respiratorias, causada por bacilos de la especie Bordetella pertussis. Aún cuando en el imaginario popular se considera como una enfermedad del siglo pasado ya superada, continúa siendo un problema de salud pública, incluso en países desarrollados con buenas coberturas de vacunación. La evidencia actual confirma que esta enfermedad continúa causando muertes en neonatos vulnerables y lactantes con esquemas de vacunación incompletos y varios países han reportado un incremento en los casos de infección por B. pertussis durante la década pasada.



El cuadro clínico se caracteriza por inflamación traqueobronquial y accesos típicos de tos violenta, espasmódica con sensación de asfixia, que terminan con un ruido estridente durante la inspiración. Es una causa importante de morbilidad y mortalidad en nuestro medio pudiendo presentar complicaciones a nivel de sistema nervioso, musculo cardiaco e incluso la muerte.


La inmunización completa contra esta enfermedad se logra tras la cuarta dosis de la vacuna a los cuatro años de edad, las primeras dosis se aplican en la vacuna pentavalente a los 2, 4, 6 y 18 meses de edad. Sin embargo la inmunidad (las defensas de nuestro organismo contra esta enfermedad)  comienza a disminuir después de 3 a 5 años y no existe protección demostrable de los 10 a los 12 años después de aplicada la última dosis de la vacuna.

Esto implica que los niños mayores, adolescentes  y adultos podemos padecer esta enfermedad pero al no tener un cuadro tan florido como en niños menores existe la "creencia" de que esta es una enfermedad  propia de la infancia, y aunque los síntomas sean típicos, no se diagnostique, ni se trate ni prevenga.

En la actualidad, aún en poblaciones con alta cobertura de vacunación, los adolescentes y adultos son a menudo fuente de infección para lactantes y niños no inmunizados o parcialmente inmunizados, quienes a su vez presentan el mayor riesgo de complicaciones y de mortalidad.

Para proteger a los recién nacidos y niños que aún no completan el esquema de vacunación (y especialmente a menores de 12 meses) se ha adoptado de forma relativamente reciente la estrategia de “capullo” en la que se inmuniza con la Vacuna DPT Acelular a la madres embarazadas después de la semana 20 de gestación o en el postparto inmediato, así como a todos aquellos mayores que vayan a convivir directamente con el o los menores que aún no completan su esquema de vacunación contra tosferina. Así mismo se recomienda esta vacuna en el personal salud y adultos que convivan con niños (por ejemplo en escuelas o estancias infantiles).

Al vacunar a los que rodean a los menores se logrará entonces mantenerlos libres del riesgo de contagio hasta que ellos ya hayan completado su esquema y puedan defenderse por si mismos contra esta enfermedad.

Aún cuando la vacuna no se aplique a esta población en el esquema oficial de vacunación, tu puedes solicitarla a tu pediatra o medico familiar, así que ya sabes: ¡Al vacunarte no te protegerás solamente a ti mismo, sino también a los pequeños que te rodean!



Puedes leer más al respecto en:



Infecciones Respiratorias en Niños




En estos días se ha presentado en el consultorio un aumento de casos de infecciones respiratorias agudas (catarros, tos, resfriados, gripe), que como ya habíamos comentado, en la mayoría de los casos son de origen viral y por lo tanto no se curan con antibióticos.

Tanto los niños como los adultos normalmente se recuperan con solo esperar que la enfermedad siga su curso natural, por lo general en una semana, aunque a veces pueden tardar hasta dos o tres semanas en curarse.

En algunos casos estas infecciones virales pueden complicarse o sobreinfectarse con bacterias, por lo que es importante tener con tus hijos algunos cuidados y llevar a cabo ciertas medidas para contribuir a su curación.


Lo que puede ayudar

Para evitar complicaciones y mejorar los síntomas (tanto en niños como en adultos) mientras el ciclo de enfermedad cumple su curso se recomienda:
  • Descansar mucho
  • Beber líquidos en abundancia
  • Usar un humidificador limpio, un vaporizador de aire frío o respirar el vapor de un recipiente con agua caliente o de la ducha.
  • Evitar que tus hijos se expongan al humo secundario del cigarrillo y otros contaminantes (sustancias químicas o irritantes aerotransportadas).
  • Tomar algún antiinflamatorio recetado por tu pediatra para aliviar el dolor (no la fiebre)  si es necesario.
  • Se puede aliviar el dolor de garganta tomando trocitos de hielo.
  • En casos de congestión nasal (nariz tapada) se puede usar una solución salina en gotas o spray nasal para despejar así las fosas nasales y evitar que el niño respire el aire frío y sin filtrar por la boca y se complique más.



En cuanto a la alimentación se recomienda:

• No suspender la lactancia del seno materno, ofrecer el pecho con mayor frecuencia.
• Incrementar la ingesta de líquidos.
• Mantener la alimentación habitual prefiriendo alimentos de consistencia suave y ofrecerlos en porciones pequeñas con mayor frecuencia.


Lo que NO se necesita


 Antibióticos: Ya que hasta el 90% de las infecciones respiratorias agudas son causadas por virus, no es adecuado usarlos de primera intención en la mayoría de los casos, a no ser que tu pediatra así lo valore.

Descongestivos y antihistamínicos:  No deben de considerarse de uso general, pueden tener efectos secundarios indeseables sobre todo en niños menores de cinco años.

Antitusivos: (medicamentos para "cortar" la tos)
  • Como la tos es un mecanismo de defensa para que no se llenen de moco los bronquios, no conviene quitarla.
  • Si el bebé tose dormido, indica que la tos no le molesta a él.
  • En realidad, es raro un uso justificado de estos medicamentos, solo en el caso de enfermedades muy concretas como la tosferina.
Mucolíticos: (fármacos que sirven para fluidificar las secreciones).
  • Son innecesarios y en muchos casos ineficaces.
  • La mejor manera de ablandar los mocos es humedeciéndolos con suero salino (si están en la nariz) o respirando aire húmedo o bebiendo agua y otros liquidos (si están en los bronquios).

Datos de Alarma:

Son aquellos signos y síntomas que nos indican que una infección respiratoria se puede estar complicando afectando el tracto respiratorio inferior y que puede estar en riesgo la vida del enfermo.

No respiratorios:
  Hipotermia (Temperatura menor a 36°C).
  Rechazo a los líquidos y alimentos.
  Somnolencia constante.
  Fiebre por más de 3 días.

Respiratorios:
  Quejido respiratorio.
  Sibilancias audibles a distancia (se escucha un silbido al respirar).
  Tiros intercostales (se le sume entre las costillas al respirar).
  Cianosis peribucal y distal (se pone azul o morado de la boca o los dedos).
  Respiración acelerada (taquipnea) .
  Aleteo nasal (las fosas nasales se ensanchan al respirar).

En caso de que un niño con infección respiratoria presente cualquier dato de alarma debe acudir de inmediato a la unidad de urgencias mas cercana ya que su vida puede estar en peligro.


¿Como puedo prevenir las infecciones respiratorias en mi familia?

• Mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida  y de forma
  complementaria (junto a los alimentos) al menos hasta los dos años o más.
• Recuerda que el lavado de manos y estornudar correctamente es fundamental para evitar el contagio.
• Vigilar el estado nutricional de tu pequeño en las consultas de crecimiento y desarrollo.
• Si es necesario corregir cualquier déficit nutricio.
• Cumplir con el esquema de vacunación de acuerdo a su edad.
• Vacuna a toda tu familia anualmente contra la influenza y también en una ocasión contra la tosferina por
   medio de la DPT acelular (estrategia capullo) para prevenir contagios a los más pequeños.
• No fumar cerca de los niños.
• No exponer a los niños al humo de cualquier otra fuente.
• Evitar los cambios bruscos de temperatura.
• En época de frío, mantenerlos abrigados.
• Comer frutas y verduras que contengan vitaminas "A" y "C" (las frutas no cápsulas o gotas comerciales).
• Tomar abundantes líquidos.
• Evitar mantener a tus hijos en habitaciones con muchas personas dentro o en lugares muy concurridos.
• Ventilar las habitaciones.
• Acudir a la atención médica del niño sano.


Y por último de forma muy concisa esté documento de la Asociación Española de Atención Primaria en Pediatría que resume muy bien que hacer como padres ante la tos:



Recuerda, las infecciones respiratorias en niños son un padecimiento común que en la mayoría de los casos se resolverán sin complicaciones y no requerirán antibióticos; únicamente sintomáticos que pueden o no ser fármacos.

¡Evita la automedicación y si tienes cualquier duda consulta a tu pediatra!


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Con Información del CDC (http://www.cdc.gov/getsmart/antibiotic-use/symptom-relief.html), y la SSA Mexico. 

Y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria
http://www.aepap.org/

Acerca del Tamiz Auditivo

Seguramente como madre (o padre) al pensar en la salud de tu recién nacido o de tu bebé que viene en camino ya has tomado en cuenta múltiples medidas de prevención para su salud.

Desde antes del nacimiento con una alimentación adecuada, la ingesta de ácido fólico desde tres meses antes de iniciar el embarazo, la aplicación de vacunas contra influenza y DPTa (contra tétanos, difteria, tosferina) en la madre; la ingesta de hierro y complementos de calcio; en las consultas de control prenatal, ultrasonidos, pruebas de sangre, orina, etcétera… 

Y al llegar a este mundo la aplicación de antibiótico en los ojos de tu recién nacido para evitar la oftalmitis neonatal, administración de vitamina K para evitar la enfermedad hemorrágica del recién nacido, las vacunas BCG contra la tuberculosis y Hepatitis B; y por supuesto el importantísimo tamiz neonatal que se realiza tomando unas gotas de sangre del talón de tu bebé para detección temprana y manejo oportuno de enfermedades metabólicas y endócrinas como el hipotiroidismo y otras.




Pero… ¿Haz oído hablas acerca del tamiz auditivo? ¿Es una medida de prevención importante para el bienestar de tu bebé o es otra moda o prueba opcional de la que puedes prescindir? ¿Te gustaría conocer un poco más?


¿Qué es la Hipoacusia?

Entre la población infantil, la hipoacusia (dismi­nución del nivel de audición por debajo de lo normal) es el defecto congénito más frecuente, superando al Síndrome de Down, al hipotiroidismo y la parálisis cerebral infantil, con una prevalencia confirmada de 1 a 3 por cada 1,000 nacimientos en el contexto internacional.



En México se estima que alrededor de 10 millo­nes de personas tienen algún tipo o grado de proble­ma auditivo (según la OMS), de las cuales entre 200,000 y 400,000 presentan sordera total. Asimismo, nacen entre 2,000 y 6,000 niños con sordera congénita.

De manera particular, se estima que en México tres de cada 1,000 recién nacidos presentará dis­capacidad por hipoacusia si esta anormalidad no se detecta y atiende con oportunidad.

La importancia de la identificación temprana de problemas de hipoacusia y sordera radica en el hecho irrefutable de que un niño que no oye, no desarrolla su lenguaje oral y le será muy difícil comunicarse; además le resultará prácticamente imposible aprender a leer y a escribir. El lenguaje que haya logrado desarrollar un niño sordo a los cuatro o cinco años de edad, será el lenguaje con el que se pueda comunicar en adelante.

No obstante lo anterior, la realidad actual en nuestro país es que este tipo de discapacidad se detecta muy tardíamente, ya que normalmente son los padres quienes se dan cuenta de que su hijo presenta este tipo de padecimiento alrededor de los dos años de edad cuando se percatan de que su hijo no habla (o tiene un lenguaje limitado a gestos y balbuceos), perdiendo con ello un tiempo irrecuperable para su rehabilitación.




¿Qué es entonces la prueba del Tamiz Auditivo?

La prueba de tamiz auditivo consiste en una exploración con un equipo computarizado que nos permite determinar algún problema en la audición de tu bebé. Esta prueba no ocasiona molestias e incluso puede realizarse mientras tu bebé duerme.

Los resultados de la evaluación determinarán si el bebé ha pasado la prueba o si es necesario realizarla por segunda vez. Si aún estos resultados muestran que tiene algún tipo de problema de audición, se referirá al bebé con un médico audiólogo, el cual determinará si el pequeño es candidato para usar auxiliares auditivos o bien el tipo de terapia que necesita para impulsar el desarrollo de lenguaje.

El primer examen recomendado en la evaluación de la función auditiva del recién nacido se llama emisiones otoacústicas que se basan en el funcionamiento de las células ciliadas externas del órgano de Corti. Al recibir un estímulo éstas células responden produciendo un sonido de baja intensidad, el que puede ser captado a través de un micrófono a la salida del conducto auditivo externo.


¿Cómo se lleva a cabo este estudio?

El procedimiento necesario para aplicar el examen es sencillo, se aplica un micrófono en el conducto auditivo externo que sirve tanto para ejercer el estimulo como para recibir la respuesta.

Los resultados otorgados por este examen son entregados como PASSED (aquellos que no requieren mayor estudio) y REFER (en los cuales se debe repetir la prueba o solicitar exámenes mas específicos como potenciales evocados por parte del audiólogo).

La ventaja de este examen es que no depende del operador, ni de si el paciente está despierto o durmiendo y que es de fácil y rápida aplicación. 








¿Dónde se puede realizar el estudio?

En nuestro país se lleva a cabo este estudio de forma gratuita en los Hospitales de la Secretaría de Salud, independientemente de donde haya nacido tu bebé; así mismo también en el medio particular por pediatras y audiólogos.

Debido a su importancia, el tamiz auditivo se conceptualiza como de la misma importancia que la realización del tamiz metabólico (tamiz neonatal) y la aplicación de vacunas como medida de protección al derecho a la salud de los niños estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

El tamiz auditivo es una medida que impacta eficazmente sobre la salud, desarrollo y calidad de vida de los niños. Ahora ya lo sabes: ¡¡No hay pretexto, realiza el tamiz auditivo a tus hijos!!